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Muchas personas disfrutan de aficiones o pasatiempos para distraerse y divertirse en su tiempo libre. Ya sea escribir, interesarse por los animales, realizar fotografías… Hay quienes muestran interés por los medios de transporte como los aviones, trenes, autobuses o coches. Si bien estos hobbies parecen un poco «raros», hay gente que vuelca su vida en ellos y, en ocasiones, los hace una verdadera forma de vida. A continuación descubrirás quiénes son los aficionados al ferrocarril y su rico mundo.

Esta aficion se remonta al viejo oeste, cuando los primeros trenes surcaban el nuevo continente. Ya en ese entonces hubo gente que mostró su interés por este medio de transporte, ya que era la novedad. Pero su atractivo debe tener algo especial que hoy, más de un siglo después, el tren sigue cautivando a personas de todo el mundo.

En muchos casos, la familia juega un gran papel en el fomento de esta inclinación por el tren, ya que se pasa de generación en generación. Padres, tíos, abuelos o hermanos a quienes les gustan los trenes, hayan sido o no ferroviarios, hacen que a los más pequeños les pique el gusanillo. A algunos les pica tanto, que se genera un sentimiento más fuerte que el de una simple afición.

Algunos aficionados, después de un duro esfuerzo y sacrificio han llegado a ser ferroviarios y trabajar en su medio de transporte favorito. Para unos esto se convierte en la ilusión de su vida, ya que han convertido su pasión en su trabajo. En cambio, otros acaban viviendo una mala experiencia, ya que esto les lleva a agobiarse y a no tener un hobbie con el que desconectar y descansar.